
Platón
Según Platón, la idea de bien es la idea suprema de su Teoría de las Formas. Platón nos presenta la idea de bien como el objeto más adecuado para el alma y causa de la realidad, perfección y verdad de las cosas. La importancia y funciones que Platón concede en su filosofía a la idea de bien es tal que muchos autores que bien (los neoplatónicos y los primeros filósofos cristianos) la han identificado con Dios.
Platón reconoce que no se puede ser feliz sin conocer la idea de Bien.
Para que una persona pueda alcanzar la felicidad, necesita conocer la idea de Bien para ir practicando la virtud.
Nunca un ser humano podrá alcanzar la idea de Bien, pero la tarea del hombre para ser feliz es parecerse a él lo máximo posible que pueda por medio de la sabiduría.
Platón consideraba que ofrecerle sacrificios a Dios y elevarle súplicas, para el hombre justo era la mejor forma de lograr una vida feliz, pero para los malvados estas ofrendas y pedidos no tienen eficacia ni sentido.
El intelectualismo moral es por lo tanto en Platón el medio para ser dichoso en esta vida porque sólo los virtuosos pueden ser verdaderamente buenos y felices.
Para Platón la virtud es el conocimiento de lo que es realmente es bueno para el hombre y la idea de lo que es bueno no es relativa, sino que es un valor absoluto, porque si no fuera así no podría ser objeto de conocimiento.
La filosofía platónica describe al mundo sensible como ilusorio porque la verdadera realidad en primer lugar es la idea del bien.